(Ensayo con tono de cuento escrito en el 2010, que para mi sorpresa tiene más de algún admirador en la red. Editado)
Dedicado al cronopio Cortázar,
Y a la cronopio que hizo nacer este ensayo con tono de cuento.
“Tú eres una fama y yo soy un cronopio”,
me dijo de pronto y sin motivo alguno, una cronopio azul hace dos años.
Como yo en ese momento no tenía la más mínima
idea de lo que ella quería decir, se lo pregunte. Ella arrugo un poco la
nariz y sin voltear siquiera, respondió:
“lee el libro[1]”.
Su respuesta, podrán pensar, fue mucho más
cercana a la de una fama que a la de un cronopio, pero no se equivoquen, ella
es un cronopio no una fama. Una cronopio absoluta, demasiado cronopio incluso
para su gusto, pero se conforma porque es lo que hacen los cronopios y es feliz
con eso, y no se queja. Es más, a ella le gusta gritar por ahí que es un cronopio y no le importa que los demás
no entiendan o no hayan leído el libro. Cuando eso pasa, ella se detiene,
arruga la nariz un poquito y responde compaciente: Cronopio, cronopio,
cronopio.
Tres semanas después
de esa acusación con tono de queja, termine el libro sentado en un
cafecito de Providencia. Hacia frío y comenzaba a llover. Un niño
se resguardo bajo el paraguas de su madre, en su manito infantil llevaba dos
globos con helio, eran verdes y estaban húmedos.
“Cronopio, cronopio”,
dije bajito y acompañe el saludo con un gesto, después
me reí de mi mismo. No fue hasta ayer, que me entere que
Cortázar antes de “humanizar”
a los cronopios, los descubrió por primera vez en un montón
de globos verdes en un teatro en París[2]. Entonces me reí mucho más.
Los
cronopios, dijo Cortázar en una entrevista[3] hace algunos años,
tienen conductas de poetas y de asociales, frente a los famas que son los políticos
y los gerentes de los bancos. Las esperanzas –
y esto lo digo yo, no Cortázar – no me interesan y no vienen al caso.
Conclusión para concluir alguna cosa:
Me pase los últimos
tres días frente a la pantalla del computador, y antes de
eso, casi dos años enteros tratando de entender porque soy una fama
y no un cronopio. Aun así, no conseguí nada.
Entonces recordé que mi abuelo, el alemán como le decían
mis amigos, después de una de nuestras tantas
discusiones a trasnoche, me dijo algo hastiado: “Vo´
no soy derechista, soy comunista en cubierto porque te acomoda más
la derecha”. Ahora que lo pienso, quizá no soy fama, soy cronopio, pero me acomoda mas ser fama. Y no es que le esté dando la razón al viejo en cuanto a sus paradas políticas. Pero ciertamente su acusación
me ayudo a entender un poco, todo este asuntito de las famas y los cronopios.
De lo que puedo concluir:
¿Qué hace un cronopio cuando se enamora?
Pierde la cabeza, eso es lo primero y
prácticamente lo único
que hace. Se olvida de cambiar el reloj
alcaucil[4], y ni siquiera recuerda cómo
funciona. Definitivamente deja de dibujar en las pizarras de las tortugas[5], y comienza a dibujar en todas partes. ¿Qué hace un cronopio cuando se enamora? Pierde la cabeza, eso y se dedica a cortar
margaritas.
Cuando
a un cronopio le rompen el corazón, llora un poco, y luego un poco más.
Se sabe "desdichado y húmedo[6]". Pero mientras llora, piensa en que a todos alguna
vez les rompen el corazón. En que enamorarse significa también
llorar un poco. Y que a diferencia de los famas, el cronopio llora cuando tiene
ganas, y como tiene ganas, llora un poco más.
¿Qué hace una fama cuando se enamora?
Lo anota cuidadosamente en una
libreta. Lo anota cuidadosamente sin olvidar escribir la fecha y la hora en que
se enamoro. Lo anota cuidadosamente.
Compra rosas. Seis. Siempre seis. Y
las regala.
Un fama jamás
se enamora de un cronopio. Los famas solo se enamoran de famas.
Cuando
a un fama le rompen el corazón, decide que el amor es cosa de cronopios. Corta
cuidadosamente la hoja de su libreta en la que había
escrito: me enamore y la
"[envuelve] de pies a cabeza en una sabana negra y [la coloca] parada
contra una pared (...), con un cartelito que dice:[7]" cuando creí,
erróneamente, que una fama podía
enamorarse.
¿Qué hace un cronopio encubierto cuando se enamora?
Pierde un poco la cabeza, pero lo
disimula. Lo anota en una libreta cuidadosamente, luego olvida la libreta y lo
anota en todas partes. No usa reloj, porque no lo entiende. Pero si usara y lo
entendiera, olvidaría como usarlo. No corta margaritas pero se tienta.
No compra rosas. Se las roba y las regala. No dibuja en tortugas, pinta al óleo
y se llama así mismo: artista.
Un cronopio encubierto jamás
se enamora de una fama. Los cronopios encubiertos solo se enamoran de
cronopios. Los famas son tentaciones pasajeras.
Cuando a un cronopio encubierto le
rompen el corazón, bebe whisky salado sentado en algún
barcito donde nadie lo conozca. Fuma tabaco caro. Y decide que prefiere ser
fama.
CATALA TREGUA ESPERA TREGUA[8]
[1] Cortázar, J. (1962) Historia de Cronopios y de Famas.
[3] Ídem.
[6] Cortázar,
J. (2000) La tristeza del cronopio (pp 64). En Historia de Cronopios y de
Famas. Buenos Aires, República de Argentina:
Alfaguara.
[7] Cortázar,
J. (2000) Conservación de los recuerdos
(pp. 67). En Historia de Cronopios y de Famas. Buenos Aires, República
de Argentina: Alfaguara.
[8] Cortázar,
J. (2000) El baile de los famas (pp. 62). En Historia de Cronopios y de Famas.
Buenos Aires, República de Argentina:
Alfaguara.
una linda profesorcita, azul y vanidosa. Cronopio, pero azul, la única azul que existe.
ResponderEliminarUsa un vestido rojo, que pudo perfectamente haber usado su abuela en los '40s, pero ella no se siente anticuada "vintage", explica con calma.
Está sentada en la mesa de al medio en la terraza de su café favorito, esperando que llegue, alguna vez, un fama verde que conoce bien.
Se entretiene leyendo a Ulises, y se consuela leyendo a Proust.
Hola Santi: gracias por informarme del error. Si bien estuve abrazada a los libros de Cortázar desde que tengo memoria, creo que lo copié de algún lado porque no recordaba ese fragmento. Y claro, no lo recordaba porque no era de Julito. Lo voy a mantener, si te parece, y colocar debajo que es de tu autoría.
ResponderEliminarMuchas gracias y un beso.
Creí que te había respondido, disculpa por no hacerlo. Me parece genial que lo mantengas.
EliminarUn abrazo
gracias...
ResponderEliminarpido permiso para compartirlo...
EliminarPor supuesto!
EliminarGracias!!! :)
ResponderEliminarpermiso para compartir? Gracias
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